El cuidado de una drácena (Dracaena) requiere algunas medidas especiales para que la planta se mantenga sana y feliz.
Consejos para el cuidado de la drácena
Luz
Las drácenas prefieren luz brillante e indirecta. Coloca la planta en un lugar donde reciba suficiente luz, pero evita la luz solar directa para prevenir quemaduras en las hojas.
Temperatura
Mantén la temperatura ambiente constante entre 18°C y 24°C. A las drácenas no les gustan los cambios bruscos de temperatura.
Riego
Deja que el sustrato mineral se seque ligeramente entre riegos. Las drácenas son sensibles a la pudrición de raíces si se riegan con demasiada frecuencia o en exceso. Lo mejor es regar principalmente a través del depósito de agua.
Humedad del aire
Las drácenas se adaptan bien a la humedad normal del ambiente, pero rociar las hojas de vez en cuando puede ayudarles a mantenerse saludables.
Fertilización
Durante el período de crecimiento (primavera y verano), fertiliza tu drácena cada 4-6 semanas con un fertilizante líquido equilibrado. En invierno puedes reducir o incluso suspender la fertilización.
Sigue estos consejos para asegurarte de que tu drácena crezca sana y feliz en un sustrato mineral. Recuerda que cada planta tiene necesidades individuales, por lo que debes observar regularmente signos de problemas y actuar en consecuencia.
La autora: Elisabeth Böttcher
Elisabeth es directora general de AIRY y, entre otras cosas, responsable del soporte al cliente. Tiene más de diez años de experiencia con plantas que crecen en el biofiltro AIRY y comparte su conocimiento como experta, así como consejos y trucos con gusto. Se ocupa del aire saludable en interiores, el cuidado efectivo de las plantas y todo lo que contribuye a un hogar natural y hermoso.



